Que las paredes estén mojadas por la mañana no significa que tu tienda tenga goteras. Casi siempre es tu propio aliento. Con la respiración y la piel sueltas alrededor de un cuarto de litro de agua por noche, más si duermes en un saco bien caliente. Entre dos, enseguida se llega a medio litro. Cuando ese aire caliente y húmedo toca la pared fría, vuelve a convertirse en agua.
Cuándo es peor
- En noches frías y despejadas, cuando la pared exterior se enfría mucho.
- Con mucha humedad en el aire, por ejemplo después de llover, en hondonadas o justo junto al agua.
- Cuando no hay viento que se lleve el aire húmedo.
- Cuando hay ropa, zapatos o toallas mojados dentro de la tienda.
Qué ayuda
- Ventilar, aunque haga frío. Dos aberturas en lados opuestos dejan que el aire circule.
- No montar en hondonadas ni justo en la orilla.
- Dejar las cosas mojadas en el coche o en el avance, no en la zona de dormir.
- En la furgoneta, dejar la claraboya un poco abierta.
- Nunca cocinar dentro de la tienda. Es tabú por el monóxido de carbono y además genera mucha humedad.
Tienda de techo: no te olvides del colchón
Debajo del colchón de la tienda de techo se acumula humedad con facilidad, porque el suelo está frío y el colchón queda pegado. Una esterilla anticondensación debajo ayuda. En viajes largos, levanta el colchón de vez en cuando para que se seque.


